Rafa Nadal conquistó su primer Wimbledon tras derrotar a Roger Federer por 6-4, 6-4, 6-7 (5), 6-7 (8) y 9-7 en una final épica que fue interrupida dos veces por la lluvia y que acabó casi de noche. El manacorí acabó con la racha de cinco triunfos consecutivos del suizo en Londres.