Las nubes apenas dejaban pasar los rayos del sol, pero ni aunque éste hubiera estado en todo su esplendor Peugeot se hubiera podido calentar. Otra vez Audi le hizo la travesura a domicilio y con la primera luz del amanecer el R10 se adelantó para obtener el primer puesto que los galos habían protegido desde el arranque de la competencia. De nada les sirvió, ni la pole position, ni ser hasta cinco segundos más rápidos por vuelta, ni por fin tener la fiabilidad para terminar la prueba. La experiencia y estrategia de los campeones alemanes se ha vuelto a imponer por sobre todas las condiciones en Le Mans.