Finalmente no ha llovido y se ha impuesto la lógica en la sesión de calificación. Los Ferrari en primera fila, los McLaren en la segunda, el BMW de Kubic quinto y el Wiliams de Rosberg, sexto. Fernando Alonso, empleándose a fondo y sacando de donde no hay en su R28, ha sido séptimo. La probabilidad de lluvia para la carrera de mañana es de un 80%, así que la configuración de la parrilla de hoy podría no ser decisiva como siempre lo es en Mónaco si finalmente el líquido elemento hace acto de presencia. Pero dejando al margen la climatología, hoy los Ferrari y Felipe Massa han dado un golpe sobre la mesa en un circuito que se les resiste desde el año 2001.